Anónimo [99]

Portapaz (h. 1575-1600)

Bronce dorado. 13 cm. de alto y 14,5 cm. de ancho

Paterna del Campo. Iglesia parroquial de San Bartolomé.

 

 

 

 

 

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El portapaz es una placa de metal, madera, marfil, etc., con alguna imagen o signos en relieve que, en las misas solemnes, se besaba en la ceremonia de la paz. Fue considerada como una pieza de gran valor en el Renacimiento y en tiempos anteriores. Se trata de una pequeña capillita o retablito siempre rematados por un frontón. En el Gótico, estos elementos litúrgicos poseían unos doseletes que cubría la figura central que se exponía. En el segundo cuarto del siglo XVI se suprimen los citados doseletes y la imagen es sustituida por un relieve[1]. Los portapaces onubenses conservados de este periodo cronológico carecen del esplendor de los realizados en tiempos pretéritos. En la mayoría de las ocasiones se ha optado por el bronce o cobre dorado para realizarlos.[2]

El portapaz que estudiamos de la parroquial de San Bartolomé en Paterna del Campo, es un buen ejemplar de los objetos litúrgicos. Posee una base moldurada que se decora, en la parte central, con una cartela con la cruz y con sendas ménsulas en los extremos. El cuerpo central está flanqueado por dos columnas de orden dórico, con el tercio inferior acanalado y el superior decorado con una flor y unas cintas que penden de una anilla. A ambos lados se sitúan unas hojas de acanto que funcionan como asas. Un arco de medio punto sobre pilastras, cajeadas y decoradas con elementos circulares, centra la composición. El arco tiene la clave aderezada con una ménsula y las enjutas con círculos superpuestos. Rematando el conjunto debió de existir un frontón que desgraciadamente se ha perdido.

El relieve central representa el Noli me tangere.  Vemos la figura de Cristo itinerante con un bastón en la mano derecha. Jesús viste una larga túnica ajustada que deja entrever el volumen de su cuerpo y gira su cabeza hacia abajo para dirigir su mirada a María Magdalena. La fémina está arrodillada y levanta su testa para dirigirse al Redentor. La escena se completa con un paisaje que se desdibuja al fondo. El tema representado posee una estructura y decoración muy similar a la de los portapaces de Galaroza, Gerena y Manzanilla. Aunque pertenece a la parroquial de San Bartolomé de Paterna del Campo, se expone actualmente en el Museo Diocesano de Arte Sacro de Moguer.

  J.A.D.

 

[1] SANZ SERRANO, Mª Jesús: La orfebrería sevillana del Barroco. o.c., t. I. p. 139.

[2] HEREDIA MORENO, María del Carmen: La orfebrería en la provincia de Huelva, o.c., t. II, p. 108