Campana mozárabe (siglo XI d.C.)

Bronce/31,6 cm de altura y 25,8 cm de anchura.

Museo de Huelva. Nº Invent. 2001.  

 

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Un indicio de la existencia de comunidades cristianas y de la continuidad de la liturgia cristiana en el territorio onubense durante la época musulmana, es la campana de bronce hallada en la finca de Los Ronzones (Aljaraque). El clima de tolerancia religiosa durante los primeros siglos de dominio islámico en la Península Ibérica se debía en parte a que la población hispanogoda era mayoritaria, y a que los cristianos, como los judíos, eran Gentes del Libro a los que el profeta Mahoma respetó la práctica de sus cultos.

La campana es de forma trapezoidal, con ángulos achaflanados y planos verticales redondeados, donde se han realizado cuatro orificios de sección cuadrangular. La base, cuadrangular, tiene el reborde engrosado. En la parte superior se realizaron cuatro grandes orificios que servirían para sustentar el badajo, y en el exterior se acopló un asa de desarrollo vertical y sección en U, donde se insertaría el listón de madera que permitía el giro y con ello los distintos tonos del repiqueteo.

En la parte frontal tiene inscripción cúfica en la que se indica el nombre del artesano que la fundió: “Fabricada por Omar Ibn Zakaría”. El uso de la lengua árabe entre las poblaciones cristianas de al-Andalus es un hecho corriente a partir del siglo X, cuando el árabe se convirtió en la lengua culta y fue arrinconando al latín.

La población mozárabe debía ser numerosa en los ámbitos rurales, pues los asentamientos de yemeníes y sirios se produjeron en los alrededores en las ciudades de Niebla y Huelva. La tolerancia religiosa permitía los cultos cristianos siempre y cuando no se insultara al Islam y no se realizaran manifestaciones ostentosas en las ceremonias religiosas, entre ellas los toques de campanas. En los medios rurales de población mozárabe estas prescripciones no se observarían con tanto rigor, y de ahí que esta campana sea una prueba de la permanencia de los cultos de época visigoda a lo largo de la Edad Media en estos enclaves mozárabes.

El asentamiento de Los Ronzones sería, pues, una pequeña aldea mozárabe dependiente del obispado de Niebla, pues en estos momentos seguía vigente para las poblaciones cristianas la organización eclesiástica de época visigoda y todos los cargos eclesiásticos, obispo metropolitano (mat?ran), obispo (usquf), sacerdote (qissis), y monje (rahib). Sería sede de una de las muchas parochiae rurales en que estaba dividido el obispado de Niebla en época musulmana.

 A comienzos del siglo X se prohibió a los cristianos la construcción de nuevas iglesias, salvo en espacios extramuros, pues el número de iglesias se había incrementado, tanto en las propias ciudades como en el campo, como se comprueba en Córdoba, donde se construyeron iglesias rurales (kanisa) consagradas a San Martín y Santa Eulalia. También fue frecuente la fundación de conventos (dair) y eremitorios en el mundo rural.

J.A.P.M.