Anónimo
de escuela española
Virgen
con el Niño y San Francisco
(h.
1700-1725)
Óleo
/ lienzo. 124 x 88 cm.
Trigueros.
Iglesia parroquial de San Antonio Abad
Se
trata de un fragmento de un cuadro de óleo sobre lienzo originariamente de
mayor tamaño, que representa a la Virgen María que entrega al Niño Jesús a
San Francisco de Asís, de cuya figura sólo se conservan las manos llagadas. La
Madonna, sedente, aparece vestida con una túnica color jacinto y manto azul
anudado al cuello, que le cubre la rodilla derecha. Su cabeza queda nimbada por
un halo azul delimitado por las doce estrellas. Sobre la izquierda, protegido
por un paño blanco, de evocaciones eucarísticas, se sienta el Niño desnudo,
que hace ademán de entregarse a San Francisco. La escena se compone en un
rompimiento de gloria, de dorados y luminosos tonos de fondo, que, junto con el
vivo colorido de los vestidos, contribuye a reforzar la sensación de
acontecimiento místico.
La
visión no aparece atestiguada por los antiguos biógrafos de San Francisco, por
lo que se la considera como una aplicación al Santo Fundador de otras
apariciones recibidas por santos franciscanos, como San Antonio de Padua o San Félix
de Cantalicio. Es un tema muy común en la pintura barroca italiana del siglo
XVII. Una versión conocida de esta escena es la que pintó Pietro de Cortona
para la capilla Montauto de la iglesia de la Anunciación, de Arezzo, de la que
se hizo una copia para la villa pontificia de Castelgandolfo, hoy en los Museos
Vaticanos.
Fue
restaurado en 1995 por Mauricio López e Isabel Baceiredo, por encargo de la
parroquia de Trigueros.
M.J.C.T.